Aikido
El miércoles el Aikido me pareció el arte marcial más insulso y poco efectivo sobre la faz de la Tierra. No veía en ninguna técnica la posibilidad de defensa alguna y me parecía risible, ni siquiera funcionaba como teatro. Obviamente yo seguía con mi incapacidad para unirme, para recibir y redirigir la energía.
Y el jueves un randori que me hizo sentir fantástico, me hizo sentir ese ejercicio y esa activación que añoraba. Ese día lo vi efectivo, circular, armonioso y vigoroso, tal como me gusta.
Supongo que así es el Aikido.